Por un lado, una mujer de 41 años, se contactó por Instagram con una supuesta empresa de venta de muebles, accediendo al perfil de WhatsApp y realizando un acuerdo de compra, transfiriendo desde el usuario de su padre casi cien mil pesos y luego la bloquearon. En otro orden de cosas, una adolescente de 18 años denuncia que perdió dos millones de pesos de una cuenta prestada por parte de su hermana.

En el primer caso, la mujer denuncia haber utilizado en apariencia su cuenta del banco digital Mercado Pago y transfirió los montos de $75.000 y $22.800, a un masculino que desconoce pero que supuestamente le vendería muebles.

Luego de realizada la transacción, el hombre dejó de contestarle los mensaje de texto, llamadas, como así también eliminó el usuario de la aplicación Instagram creado para la supuesta muebleria.

El segundo caso, protagonizado por esta otra joven, se dió cuando la misma pidió prestado a su hermana su usuario de home-bancking de su caja de ahorros del Banco de la Nación Argentina, como normalmente lo hace con los supuestos fines de recibir dinero de una venta que realizo dado que ella no se encontraría bancarizada.

El problema comenzó cuando el comprador le refiere que por un supuesto error involuntario le transfirió el monto de $2.000.000 y para subsanar lo ocurrido, le dio una serie de pasos a realizar y al completarlo le hackearon la cuenta, perdiendo en total de este importe.


Ambos hechos fueron denunciados y se instruyeron actuaciones caratuladas al epígrafe de «Defraudación Informática! bajo intervención de la UFI y J N° 03.

Por otra parte, dada la epidemia de estafas virtuales, con estas distintas modalidades, algunos bancos privados compartieron el contacto de una línea telefónica exclusiva (11-6842-3330)  para denuncias por engaño o estafa, la cual se encuentra disponible todos los días durante las veinticuatro horas.

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