Un operativo sigiloso, meses de investigación y denuncias anónimas fueron el punto de partida de un procedimiento que terminó con un detenido y el secuestro de estupefacientes en la ciudad de Colón.

En la tarde de ayer, personal especializado en la lucha contra el narcotráfico concretó la aprehensión de un joven de 23 años, señalado como responsable de un punto de venta de drogas que operaba tanto desde su vivienda como bajo la modalidad “delivery”.

La causa se había iniciado a mediados del año pasado, cuando comenzaron a llegar presentaciones anónimas que advertían sobre movimientos sospechosos en una zona residencial ubicada entre calles 11, 53 y 54.

A partir de esa información, la Justicia ordenó una serie de tareas preliminares para confirmar la veracidad de los datos y establecer quién estaba detrás de la presunta actividad ilegal.

Las tareas de campo no tardaron en arrojar resultados. Los investigadores lograron identificar al ocupante del domicilio señalado y, tras un minucioso trabajo de vigilancia, constataron conductas compatibles con la comercialización de estupefacientes al menudeo.

Según se pudo establecer, el sospechoso alternaba periódicamente su forma de operar: por momentos atendía en su vivienda y, en otras ocasiones, realizaba entregas en la vía pública o a domicilio, desplazándose en una motocicleta tipo enduro para ganar rapidez y eludir controles.

Este cambio constante de modalidad no fue suficiente para despistar a los efectivos, que reunieron pruebas contundentes sobre la actividad ilícita. Con ese material, la Justicia autorizó un allanamiento y la interceptación del investigado en la vía pública, teniendo en cuenta su forma de accionar.

El procedimiento se llevó adelante con apoyo de personal policial local y mediante puestos de observación discretos, lo que permitió una irrupción precisa y sin incidentes.

Durante el registro del domicilio, los uniformados secuestraron cocaína, marihuana, recortes de nylon utilizados para el fraccionamiento, dinero en efectivo y otros elementos considerados de interés para la causa.

Con el resultado del operativo, el joven fue inmediatamente aprehendido y quedó acusado de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y comercialización de estupefacientes, delitos que prevén penas de entre 4 y 15 años de prisión.

La investigación continúa, mientras las autoridades remarcan la importancia de las denuncias anónimas como herramienta clave para desarticular este tipo de actividades ilegales que afectan la seguridad y la convivencia en los barrios.

De: Casos Policiales.

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